Juanjo Coello

Software Developer & Perpetual Wannabe
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Un Novato en el Agile Open Spain 2010 (I)

El fin de semana pasado tuve la enorme suerte de asistir al Agile Open Spain 2010, un evento celebrado anualmente, donde se reúnen los entusiastas de las Metodologías Ágiles en España para compartir experiencias y, en menor medida, rajar de las cárnicas :-P

Yo, en mi situación de virgen (entiéndase como persona que asiste por primera vez), no tenía ninguna expectativa puesta en el evento, pues apenas había indagado en Internet sobre celebraciones de años anteriores, o sobre conferencias similares en otros países. Sin embargo, ser miembro de Agile Canarias y, por tanto, fiel admirador de esta “forma” de ver el desarrollo del software y de todas sus bondades asociadas, me convenció de que tomar un vuelo a Barcelona y dejarme caer por la Universidad La Salle, junto a Juanma (@jmbarroso), Fran (@fran_reyes) y Yeray (@ydarias) (en adelante: Comando Muyayo) no iba a ser tiempo perdido. Y vaya que no lo fue. Lo juro por Snoopy.

Vayamos por partes.

Para hacer honor a la verdad, el viaje no empezó como debería haber empezado. Al llegar al aeropuerto de Los Rodeos el jueves por la tarde, mi compañero de viaje (Juanma) y yo nos encontramos con la agradable (léase con ironía; mucha ironía) sorpresa de que nuestro vuelo en Vueling había sido replanificado. ¿Qué significaba eso? Que mientras nosotros estábamos dirigiéndonos al punto de facturación, el avioncito ya iba por Cádiz, kilómetro arriba, kilómetro abajo. Supuestamente, nos comunicaron el cambio por e-mail hacía dos meses. Nosotros, ni nos enteramos.

- ¿Y ahora qué hacemos? - nos preguntamos, contemplando la opción de ver el AOS desde casa, con Fran retransmitiendo por streaming con el NexusOne.

- ¡Improvisación! - decidimos al fin, negándonos asumir los designios del perro destino.

There’s an old saying that goes: “Cuando un amigo se muda, no pierdes un amigo; ganas una casa donde quedarte” Y por suerte para nosotros, dos amigos viven ahora en Madrid. Una simpática vendedora de Spainair nos consiguió un vuelo a Barcelona, vía Madrid, por un precio razonablemente económico, con el único contratiempo de tener que hacer noche en la capital. Un par de llamadas, y a las tres horas estábamos en Tribunal, degustando unas tapas terriblemente buenas con Sergio y Aurora (@aurocj). Gracias chicos, por acompañarnos esa noche ;-)

Al día siguiente, y sin más contratiempos, llegamos a Barcelona, a una pensión más bien cutre (lo que tiene reservarla dos horas antes de viajar...) pero limpia, suficiente para un fin de semana. Por la tarde, nos reunimos con Fran y después de jartarnos (sí, con “j”; con “h” parece que comimos menos) en el almuerzo, cerca de Plaza Catalunya, nos dirigimos al primer día del Agile Open Spain 2010.

Una vez recogida nuestras acreditaciones y almacenar la contraseña de la Wi-Fi, pasamos a un salón donde ya estaban reunidos prácticamente todos los asistentes (200 almas). Reconocí a Alejandro (@alejandropgarci), de Autentia, y a Dani Latorre (@dani_latorre) de Jobsket, dos auténticos cracks a los que conocí a su paso por Tenerife. Una vez sentado, empezaron las gratas sorpresas:

- El modelo de conferencia difiere radicalmente de todos los eventos y charlas a los que he asistido alguna vez. Este formato se conoce como Open Space, y al parecer, tiene como principal característica la carencia de una agenda predefinida antes de empezar. Con esto se consigue que los asistentes, sentados en un círculo y ayudados por un moderador/facilitador, organicen por si mismos los temas en los que están interesados participar u asistir.

Open Space

- Una vez propuestos las ponencias, se exhortaba a los promotores de las mismas a reunirse con personas que hubiesen expuesto temas afines, para discutir la posible mezcla de los mismos en una única ponencia.

- Para hacer honor a las metodologías ágiles, las charlas se ubicaron en un panel en la pared, y “ágilmente” se fueron distribuyendo las ponencias en las clases y horarios disponibles, cambiando varias veces las disposiciones según le interesaba a unos o a otros. Sinceramente, en su momento dudé de dicha forma de proceder, y llegué a creer que pasarían veintiséis años y catorce días antes de que nos pusiéramos de acuerdo sobre cómo deberían quedar las charlas, pero apenas quince minutos de rotaciones y algún que otro "¡No me hagan eso, joder! ¡A las 9 de la mañana no!" fue suficiente.

- Otro problema: el 70-80% de las charlas propuestas parecían muy pero que muy interesantes, y el solapamiento de muchas te obligaba a hacer una elección dolorosa, muy cerca del “¿A quién quieres más, a papá o a mamá?”. Después de algunas reflexiones personales, logré establecer un planning de las ponencias a las que quería asistir, y aún sin estar seguro de haber hecho la elección correcta, pensé que si al final alguna no me interesaba, simplemente podría cambiar de aula. No cambié ninguna.

Panel de Conferencias

Terminé el día visitando a un amigo de la infancia, por lo que me perdí la cena y las cañas respectivas de esa noche. Por suerte para todos, Yeray estaba ahi para contarlo ;-)

En el próximo post, hablaré de las ponencias como tal y de las sensaciones que me llevé de las mismas. Puede adelantar que fueron muy inspiradoras. Dudo que pueda expresar en palabras lo mucho que te hacen pensar sobre la forma de ver tu trabajo diario, y en la ambición necesaria para mejorar diariamente en el plano profesional que, como siempre, afecta a cómo afrontas el plano personal.

Aún así, lo intentaré. Permanezcan atentos.

PD: Las fotos son de Juanma y Yeray ;-)